En Cafés El Magnífico trabajamos el café de especialidad desde el origen y acompañamos al grano en cada etapa de su recorrido. Por eso, hoy queremos detenernos en un elemento fundamental dentro del universo cafetero: el cafetal y todo el entorno natural que lo rodea.
Más allá de ser el lugar donde crece el café, el cafetal forma parte de un ecosistema complejo que influye directamente en la calidad del grano, la biodiversidad y el equilibrio medioambiental de las regiones productoras.
Un cafetal es una plantación dedicada al cultivo del café, formada por hileras de cafetos que crecen en zonas de clima cálido y húmedo. Estos espacios suelen situarse en regiones tropicales y de montaña, donde la altitud, las lluvias y la temperatura favorecen el desarrollo del fruto.
Además de su función agrícola, los cafetales crean paisajes de gran valor natural y cultural, ya que conviven con árboles de sombra, fauna local y tradiciones vinculadas a la recolección y producción del café.

Los 5 sistemas cafetaleros más comunes
Los sistemas cafetaleros son extremadamente diversos tanto desde el punto de vista de su fisonomía como de su gestión agronómica. Podemos encontrar a la vez sistemas muy intensivos, como el monocultivo de café practicado con muy poca o sin sombra. También, sistemas muy extensivos practicando el policultivo y utilizando árboles medicinales, frutales y leguminosas arbóreas. Además también hay sistemas con un modelo de gestión intermedio.
En función de su diversidad, de su complejidad y de la intensidad de la gestión se pueden distinguir cinco grandes clases de sistemas:
- El café tradicional o rústico, donde el cafeto se planta bajo el bosque existente con una mínima alteración de su cubierta. Este sistema está prácticamente desparecido o tiende a desaparecer.
- El café en policultivo tradicional donde el cafeto se cultiva bajo una bóveda forestal, menos densa que en el sistema anterior pero a menudo enriquecido de especies forestales con valor medicinal o utilizable.
- Café en policultivo comercial donde los árboles frutales y bananeros predominan.
- El café bajo sombra especializada y muy controlada asegurada por una o dos especies forestales generalmente leguminosas.
- El café en cultivo puro donde la sombra está totalmente eliminada.

El cafetal como sistema agroforestal
El cultivo de café, como sistema agroforestal, es una excelente opción para un agricultor por su estabilidad y bajo riesgo en el tiempo y por su productividad y rentabilidad a corto plazo. Así mismo en laderas de montaña, donde los granos básicos no prosperan bien el café es una excelente alternativa.
Los árboles de sombra crean un microclima propicio al crecimiento y producción del cafeto. Las variaciones de temperatura son moderadas por la presencia de los árboles; son inferiores a 5° C en períodos cálidos o superiores a 2° C sobre la media de temperaturas mínimas. El suelo no está afectado por las fuertes temperaturas lo que limita su desecación en el período seco y mantiene el sistema radicular del cafeto en condiciones favorables para la absorción del agua y de los elementos minerales.
Del mismo modo, la superficie de las hojas del cafeto bajo sombra está sometida a menos calor de allí que se produzca una actividad fotosintética mayor. Los árboles de sombra tienen también un efecto regulador en la productividad de los cafetos ya que atenúan el fenómeno de alternancia de las recolecciones lo que asegura unos ingresos más regulares para el caficultor.
El estrato arbóreo mejora igualmente la longevidad del árbol ya que la sombra limita las floraciones y la producción del cafeto y por tanto reduce la temprana muerte de las ramas o de todo el árbol como a veces pasa a pleno sol por las fuertes cargas de fruta en el cafeto.
Biodiversidad y protección del entorno natural
La mayoría de la superficie del cultivo se sitúa en laderas y en zonas boscosas que a la vez albergan ecosistemas importantes por su diversidad genética, su función de corredor biológico, su papel amortiguador de efectos climáticos extremos, su función de protección de fuentes de agua y su belleza estética.
Una finca de café con sombra es uno de los sistemas de agricultura biodiversa y de defensa esencial en el control de la deforestación. Estas fincas de cultivo de café bajo sombra ayudan a conservar el suelo, las cuencas de los ríos, bosques, y el hábitat natural, proveyendo de una dieta diversa y plantas medicinales para el uso de la familia.
Los bosques de café ayudan a captar el carbono, generan oxígeno y dan mejor ambiente de vida a los trabajadores. La temperatura mejora y se crea un microclima favorable. El café bajo sombra genera leña y es un excelente hábitat para animales silvestres como los pájaros y lombrices que fertilizan y oxigenan los suelos.

La importancia de los árboles de sombra en el cafetal
Hay dos consideraciones generales para el desarrollo del criterio de sombra: la salud de la finca y su productividad y los requerimientos para la conservación de las florestas y las especies particulares.
En el caso de la salud de la finca encontramos por un lado los beneficios de la sombra per se: reduce la tensión solar, contribución de nitrógeno, cubierta de hojarasca en el suelo, protección del microclima. También, los efectos perjudiciales de demasiada sombra: exceso de humedad, reducción de la producción del cafeto. Así, el nivel óptimo de sombra y las especies más beneficiosas varían según la región, microclima y finca.
El uso de árboles de sombra en las fincas cafetaleras genera múltiples beneficios para el campesino y la tierra: diversidad y densidad de pájaros y otros animales. Presencia de árboles de leguminosas que indican el nivel de riqueza del suelo y su salud, de la fauna y microclima.
Las especies de árboles utilizados como sombra son a menudo valiosas por su madera, fruta o cereales, lo que asegura un ingreso añadido y aumenta la seguridad alimenticia de las familias. Un cafetal bajo sombra en laderas pronunciadas es una excelente protección contra la erosión especialmente en áreas con suelos volcánicos blandos.

El cafetal y su papel en el equilibrio ecológico
Las plantaciones de café han llegado a ser la mayor extensión continua de árboles que protegen en gran medida los recursos naturales con que cuentan algunos países. Todo esto tiene gran importancia porque el agrosistema cafetero sirve como interconexión con otras áreas naturales. De esa forma se facilita un corredor continuo para las especies animales y vegetales, fundamental para el equilibrio ecológico.
En cuanto a la calidad del café, la sombra es una gran ventaja ya que con ella se logra una adecuada y uniforme maduración del grano, facilitando el desarrollo de los azúcares y componentes aromáticos del café.
Diversos estudios han demostrado que la presencia de árboles de sombra garantiza una mejor calidad de café. Y ese detalle se observa desde el punto de vista de su composición bioquímica (cafeína, materia grasa, etc.). También de sus características físicas (grosor, densidad de los granos). Y, finalmente, de sus propiedades organolépticas debido a una disminución de la carga de los frutos y de un alargamiento del periodo de maduración.

Reforestación y captura de carbono
Las emisiones de dióxidos de carbono son el principal componente de los gases de efecto invernadero. Los procesos industriales representan el 75% de las emisiones de dióxido de carbono en todo el planeta pero la deforestación también contribuye. Mantener y mejorar los sistemas forestales, por lo tanto, es visto como una forma de mitigar los efectos del calentamiento global. No en vano, almacenan de 20 a 100 veces más carbono por hectárea que pastos y tierras de cultivo.
El café y el cacao al estar cultivados a la sombra de otros árboles ofrecen la oportunidad de “secuestrar” carbono.
Los científicos del clima consideran la reforestación, especialmente en los trópicos, como uno de los más prácticos y menos costosos medios para combatir el calentamiento global. Al plantar árboles que dan sombra a café o cacao, los agricultores pueden extraer el dióxido de carbono (CO2) – el gas de efecto invernadero más responsable del calentamiento del planeta – de la atmósfera y almacenarlo en el bosque.
Además de ayudar a frenar los efectos del calentamiento global, la reforestación contribuye a la conservación de la biodiversidad. Sin duda, ayuda a los caficultores a mejorar la calidad de los granos, proporciona leña, materiales de construcción, frutas y otros productos forestales. Finalmente, protege las cuencas hidrográficas que suministran agua potable.
En Centroamérica, la plantación de árboles en las plantaciones de café aumenta el stock de carbono en la biomasa de 10 toneladas por hectárea a 30 toneladas por hectárea en comparación con el monocultivo del café.

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En Cafés El Magnífico creemos que conocer el origen del café es también entender el entorno natural en el que crece. El cafetal no solo influye en la calidad final de la taza, sino también en la biodiversidad, el paisaje y las comunidades que viven del cultivo del café.
Si quieres seguir descubriendo el universo del café de especialidad, te invitamos a explorar nuestro catálogo y conocer cafés seleccionados cuidadosamente desde origen para ofrecer la mejor experiencia en taza.